lunes, 12 de julio de 2010

¡CONCHITA NO VENGO SÓLO POR TI SINO QUE VENGO POR TODOS MIS HIJOS!

DEL DIARIO DE CONCHITA:

"Cuando llegué a Los Pinos empecé a sacar los rosarios que llevaba; y estándolos sacando, oí una voz muy dulce, la de la Virgen, que se distingue entre todas, y me llamaba por mi nombre. Yo le he contestado: ¿Que? y en ese momento la he visto con el Niño Jesús en brazos. Venía vestida como siempre y muy sonriente. Yo le he dicho: "Ya he venido a traerte los rosarios para que los beses." Y Ella me ha dicho."Ya lo veo."
Yo traía masticando un chicle, pero cuando la estaba viendo dejé de masticarlo y lo he puesto en una muela. Y Ella ha notado que lo traía, y me ha dicho: "Conchita, ¿por qué no dejas tu chicle y lo ofreces como un sacrificio por la gloria de mi Hijo?" Y yo con vergüenza, me lo he sacado y tirado en el suelo.

Después me ha dicho: "¿Te acuerdas de lo que te dije el día de tu santo de que sufrirás mucho en la tierra?, pues te lo vuelvo a decir. Ten confianza en Nosotros y lo ofrecerás con gusto a Nuestros Corazones, por el bien de tus hermanos. Porque así estarás más unida a Nosotros." Yo le he dicho: "Que indigna soy, Oh Madre nuestra, de tantas Gracias recibidas por Vos, y todavía venir hoy a mi para sobrellevar la pequeña cruz que ahora tengo".

Ella me ha dicho: con el deseo de acercarlos a Nuestros corazones". Y me ha pedido: "Dame, para que pueda besar todo los que traes". Y se lo he dado.

Llevaba conmigo una Cruz y la ha besado, y después me ha dicho: "Pásala por las manos del Niño Jesús", y yo lo he hecho y El no ha dicho nada. Yo le he dicho: "Esta Cruz la llevaré conmigo al convento", pero no me ha dicho nada.
Después de besarlos me ha dicho: "Mi Hijo por medio de este beso que yo he dado aquí, hará prodigios, repártelos a los demás", claro, yo así lo haré.

Después de esto me ha pedido le diga las peticiones para los demás, que me habían encomendado. Y yo se las he hecho. Y me ha dicho: "Dime, Conchita, dime cosas de mi hijos, a todos los tengo bajo mi manto." Yo le he dicho: "Es muy pequeño, no cabemos todos". Ella se ha sonreído.

"¿Sabes, Conchita, por qué no he venido yo el 18 de Junio a darte el Mensaje para el mundo? Porque me daba pena decíroslo yo, pero os lo tengo que decir para bien vuestro y gloria de Dios si lo cumplís. Os quiero mucho y deseo vuestra salvación para reuniros en torno del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. ¿Verdad, Conchita, que tu me responderás?" y yo le he dicho: "Si estuviese siempre viéndote, sí; pero si no, no lo se, porque soy muy mala.", "Tu pon de tu parte todo y Nosotros te ayudaremos, como también a mis hijas, Loli, Jacinta y Maria Cruz"
Ha estado muy poco. También me dijo: "Será la última vez que me veas aquí, pero estaré siempre contigo y con todos mis hijos." Después añadió: "Conchita, ¿Por qué no vas a menudo a visitar a mi Hijo al Santísimo. Por qué te dejas llevar por la pereza, no yendo a visitarle cuando Os está esperando de día y de noche?"

¡ JESÚS, EN EL SANTÍSIMO, NOS ESTÁ ESPERANDO DÍA Y NOCHE !